¿Estarías de acuerdo en la Pena de Muerte para los corruptos?

Maturín Monagas Venezuela: Por Rocco Nardulli.– Buen día mis queridas amigas y amigos, en esta ocasión recurro a ustedes de la manera más humilde y respetuosa con la finalidad de consultarles un par de cosas que seguramente ustedes podrán evaluar y ayudar a ordenar la presente propuesta.

rocco-nardulli-com-pena-capital-muerte-constituyente-2017-maturin-monagas-venezuela-candidato-elecciones-cne-1

En primer lugar me considero un hombre de paz, por tal razón creo que la violencia no es una opción a la hora de querer resolver los asuntos que se me presentan como molestos inconvenientes e injustos, aun cuando puedo llegar a airarme procuro no pecar, pues es en Dios y su palabra en lo que creo debe contar como pretexto de vida.

Es así que considerando la actual crisis que creo no es solo en nuestro país Venezuela, pues logro y alcanzo a escuchar las cosas que suceden en otros países del mundo lo cual me parece muy triste y lamentable, pero creo haber entendido que parte del problema está en la impunidad, si así como lo lee, la impunidad, que no es otra cosa que la excepción del  castigo que se debe aplicar a quien cometa un delito o falta grave.

El problema de la delincuencia, de la corrupción de la anarquía social está en lo que como abogado puedo permitirme llamar, con todo respeto a ustedes, una debilidad jurídica, la cual con el paso del tiempo se ha desvirtuado mucho mas por su falta rigurosidad, lo cual ha hecho vulnerable nuestro sistema de justicia.

Por ello he colocado este escrito para poder evaluar junto a ustedes las siguientes propuestas constituyente, a los fines de llevarlas a tal instancia gracias a la oportunidad que la brecha social ha generado, con lo cual estimo que debe acabarse la violencia en las calles que realmente no dejan nada bueno que esperar.

Las primeras que planteo mas allá de las que ustedes puedan incorporar y que yo tratare con todas mis fuerzas de elevar a la Asamblea Nacional Constituyente, de la cual espero en el nombre de Dios ser parte, pues se que es un compromiso político social el cual de ante mano juro cumplir hasta el final.

A saber:

Primero: Pena Capital o pena de muerte para los transgresores de la ley, incluye a los funcionarios públicos que bajo el ejercicio de sus funciones incurran en actos de corrupción, incluye lógicamente y con mayor énfasis a los electos por mandato popular, desde el Presidente o Presidenta hasta los Concejales y concejalas.

Consideraciones para tal aspecto:

La pena capital fue instituida por Dios Mismo después del diluvio universal. Leemos de esto en Génesis 9:6—“El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre”. Este versículo está hablando acerca de un asesino, alguien que a sabiendas y con violencia derrama la sangre de un hombre ocasionando su muerte. Aquí Dios da al hombre la autoridad y el derecho y la obligación de ejecutar al asesino: “por el hombre su sangre será derramada”. La razón dada para esto está basada en el valor y el carácter sagrado de la vida humana: “porque a imagen de Dios fue hecho el hombre”. En este caso la justicia se lleva a cabo según la regla: “vida por vida, ojo por ojo, diente por diente” (Éxodo 21:23-24). El castigo tiene que ser equivalente al crimen. El crimen en este caso es el asesinato y el castigo era la muerte. Nótese que Génesis 9:6 fue dado al hombre antes de que fuera dada la ley de Moisés.

La ilustración anterior no ha sido dada para sugerir que la guillotina debiera ser el método preferido de ejecución en nuestra sociedad en el día de hoy. Sin embargo tenía aspectos positivos. Servía como elemento disuasivo al crimen por el terror que inspiraba. La perspectiva de que te cortaran la cabeza es algo que espantaría a la mayoría de las personas, en contraste con una inyección letal que es relativamente indolora—es como dormirse y no despertar más. Aunque era espantosa, la guillotina no era inusualmente cruel, porque antes de que la víctima pudiera sentir mucho dolor, todo ya había pasado. Ocasionaba una muerte rápida. Es posible que la muerte por la guillotina sea usada nuevamente en el futuro por las fuerzas del Anticristo (ver Apocalipsis 13:4), aunque la decapitación puede ser efectuada también con una espada u otros métodos. El método de pena capital aprobado por Dios en los días de Moisés era la muerte por apedreamiento (Números 15:36; Deut. 21:18-23). Los romanos usaban la muerte por crucifixión para los que no eran ciudadanos y usaban la espada para decapitar a los criminales que eran ciudadanos romanos. El indómito Oeste usaba a menudo la muerte por ahorcamiento. En otros lugares se han usado los pelotones de fusilamiento. En la sociedad americana se ha usado la silla eléctrica y la inyección letal.

La pena de muerte, pena capital o ejecución consiste en provocar la muerte a un condenado por parte del Estado, como castigo por un delito establecido en la legislación; los delitos por los cuales se aplica esta sanción suelen denominarse «delitos capitales».

Ahora bien, debe considerarse no solamente a los homicidas, sino con más fuerza a quienes han permitido que esos homicidas puedan existir, en este caso tendremos que evaluar la descomposición social como factor fundamental.

Hablar de pena de muerte parece algo exagerado, por cuanto lo primero que inferimos que la pena de muerte es la forma más cruel, extrema y degradante para castigar a quien comete un delito.

Pero así analizamos la situación a la cual están sometidas las personas que van a un hospital público y producto de los robos internos no consiguen medicinas ni insumos de ningún tipo, o si se logra operar moriría porque no hay tratamiento posterior por falta de estos o porque los equipos están dañados, entonces estas personas que no han cometido delito son tácitamente condenadas a muerte.

La persona que es condenada a muerte cuando sale de su casa y no regresa porque fue asesinada por un delincuente que está prófugo o simplemente no fue condenado justamente.

O la familia que muere en un accidente de tránsito condenada a muerte por un infractor que puede conducir en estado de ebriedad, en un vehículo mal estado y en vías en franco deterioro porque las autoridades en complicidad con estos borrachos al no responder por la vialidad contribuyen a sentenciar a muerte a los ciudadanos y ciudadanas usuarios de las vías públicas.

La condena a muerte a la que estamos expuestos porque los gobernantes de plantas de energía o hidrocarburos no hacen su trabajo a tiempo, se producen derrames o contaminaciones ambientales que a la postre genera muertes, así como en plantas de tratamiento y sumideros, vertederos de basura, la falta de políticas de reciclaje y manipulación de desechos sólidos, mas allá de las políticas que según parece son buenas y extraordinarias, como la colocación de techos de asbesto que producen enfermedades que te condenaran a muerte, y pare usted de contar las millones de situaciones que por falta de rigurosidad en el castigo genera impunidad para sus autores materiales e intelectuales, o acaso la estadística de los que mueren producto de la pena capital en muchos países son más que los que mueren en el resto de los países en los que se supone son más avanzados y futuristas.

Simplemente es un tema que debemos abordar tomando como ejemplo lo sucedido hace 193 años en Perú.

l 12 de enero de 1824, el Señor General Simón Bolívar, Dictador plenipotenciario del Perú y Presidente de Colombia decreta la pena de muerte para todos los funcionarios públicos que hayan “malversado o tomado para sí” parte de los fondos de la nación, medida que tomó con el fin de reducir el mal de la corrupción en la entonces Gran Colombia.

A continuación el Decreto emitido por el Libertador desde el Palacio Dictatorial de Lima.

Teniendo Presente:

1°–Que una de las principales causas de los desastres en que se han visto envuelta la República, ha sido la escandalosa dilapidación de sus fondos, por algunos funcionarios que han invertido en ellos;

2°–Que el único medio de extirpar radicalmente este desorden, es dictar medidas fuertes y extraordinarias, he venido en decretar, y

Decreto:
Artículo 1°–Todo funcionarios público, a quien se le convenciere en juicio sumario de haber malversado o tomado para sí de los fondos públicos de diez pesos arriba, queda sujeto a la pena capital.

Artículo 2°–Los jueces a quienes, según la ley, compete este juicio, que en su caso no procedieren conforme a este decreto, serán condenados a la misma pena.

Artículo 3°–Todo individuo puede acusar a los funcionarios públicos del delito que indica el Artículo 1°.

Artículo 4°–Se fijará este decreto en todas las oficinas de la República, y se tomará razón de él en todos los despachos que se libraren a los funcionarios que de cualquier modo intervengan en el manejo de los fondos públicos.

Imprímase, publíquese y circúlese.
Palacio Dictatorial de Lima, a 12 de enero de 1824– 4° de la República.

Por orden de S. E.,
SIMON BOLIVAR

Decretos del Libertador. Publicaciones de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, Tomo I (1813-1825) pag. 283. Imprenta Nacional, Caracas, 1961.

La pena de muerte para los actos de corrupción se mantuvo durante 39 años. Su abolición legal sucedió en 1863, bajo la presidencia de Juan Crisóstomo Falcón, con el decreto de Garantías, que será recogido en la nueva Constitución de 1864. Desde esta fecha, la prohibición de la pena de muerte ha estado inscrita en todas las constituciones de la República, siendo Venezuela el primer Estado abolicionista de la pena capital en el mundo.

 

Es decir que ya hace 193 años se podía evidenciar el problema de la corrupción, tema que no es nuevo, pero que nos alarma por cuanto cada día mas se puede decir que quien ha hecho la ley hizo la trampa, pues dígame si ha sido el ciudadano común que abolió la pena de muerte, o por el contrario, a sido el corrupto el que en su sano juicio no quiere dormir pensando que su delito puede ser descubierto y condenado a muerte.

El segundo punto está en cambial la simpleza que se establece a la hora de exigir requisitos para ser Presidente o Presidenta, gobernador o gobernadora Diputados Diputadas Concejales o Concejalas, por Dios Santo ser Venezolano de nacimiento mayor de edad y de estado seglar.

Debe haber mayores requisitos que impidan que cualquier persona pueda ocupar un cargo tan importante, es inaudito que con solo esos recaudos cualquiera pueda aspirar a querer gobernar y incorporarse a la administración pública, ya de por si por ello estamos condenados a muerte, sin lugar a dudas.

Quisiera que me escribiera a mi correo gruponardulli@gmail.com o a mi whatsapp 04147627802 o a mi twitter @RoccoRadio

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s